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Receptáculo

Escribir es todo un cuerpo poseen curvas las letras cuando se pierden, arrugados en narración casi inerte, espléndidos sin nefastidad alguna, con tinta y rellenos de insomnio; quebrantados cortos porque no hay inspiración; mórbidos... la más hermosa narrativa en medio de cuerpos cubiertos escribiendo con el alma abierta- simplemente desnuda.

Mórbido

      Meditación mórbida en todo este anuario, extraditados varios en el tedio me sudan los cuernos las ramas caen sube el fuego  anexo el libre albedrío y los niego a la libertad ¡que se afronten si añoran la paz! desean morir juntos y yo... decido que vivan en divagación  un reino de orgullo  odio, divina implantación adiós sin sentimiento visceral, a largo plazo nos vemos; solo si vivir es algo moral  se recibe el sol aún queriendo el bagaje de estas aguas.

Reinos rojos

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Soberanos reinos rojos de la tarde que enaltecen el cielo y estremecen la tierra.

Efectos Secundarios

Nadie me advirtió que la lluvia aviva la nostalgia que los recuerdos corren con el agua que no se quedan estancados en charcas que no se convierten  en exsurgencias descontaminadas. ¿Cuánto hay que esperar? Estoy aquí, perpleja, viendo por la ventana detallando cada gota de esta lluvia que se estremece silenciosa y me digo a mi misma: ¡Ya no está! Te he perdido tantas veces que inevitable es el recuerdo Y te digo uno no mira solo con los ojos. Nadie me advirtió de los efectos secundarios que de vez en cuando mi alma se marchita que de vez en cuando se deshacen lagrimitas que de vez en cuando siento angustia. ¡Si yo hubiera sabido! No, no hubiera sostenido tu mano esa que ya no guarda mi nombre. Y si yo hubiera sabido de tu olvido habría sido más prudente en el verbo a-mar. Has dejado tu nombre en el mar. Pero... se me ocurre que un día el eco terminará,  los truenos cesaran, y los efectos secundarios claudicaran. Me va tomar algunos días pero sabré olvidar. 

Cuando no hay más

 Cuando no hay más remedio que no mirarte me camuflo, acá en los paños de las brisas mal hechas en las ondas de sugerencias que no llevan a nada en este desasosiego, en esta limerencia. Cuando no hay más que abrazarte y hacerte parte mía como un baño de agua  como un sol que no quema  como un anillo sin compromiso como título sin letras; vuelvo a ti. Cuando vienes a mi te acepto como lo más profundo ya no te odio ya no te amo  simplemente lo acepto cuando no hay más remedio que ser tu amiga me tiras la soga mi querida, ansiedad.

Ley de vida

Antes de primavera solía ver el cielo y... no existía la muerte me encuentro acá, en el mundo de los mortales, eso creo una oda me mira narra mi vestido de telas blancas para sobrepasar los miedos; juego con ella  y el odio queda perplejo ¡que hermosos lucen los mundanos desde acá!

Finas hierbas

    No te quiebres, llora y verás cómo se secan las hojas al viento un día mas  una hipótesis más un nuevo desasosiego, -corre- y verás cómo el tiempo te alcanza. Las arrugas son vanidosas  siempre esperan salir la experiencia cubre la ignorancia y la deja maldita no te rompas- nos dice el vidrio llora (me susurra la vesanía) y verás cómo se reponen los huesos en finas hierbas blancas. Slender herbs Don't break u cry and u will see how dry leavs to the air a day more an hypothesis more a new unrest -run- and u will see how time reach u. Wrinkles are vain always them hope for to out experience covers ignorance and leaves her coursed  don't break u, say us the glass cry (whisper to me vesanía) and u will see how the bones replenish in slender herbs white.

La extensión del silencio

La pastelería La Florida se había convertido en mi refugio de sollozos.  El ruido, los olores, lo cotidiano, lo indeleble, la luz que entra por un rincón.  Solía estar de cuerpo presente observando detenidamente la extensión del silencio; la cafetera, los mudos retratos sin aroma y sin aire.  Así ven el mundo los que han sido malqueridos.            Un día, cruzaste la puerta, ví tu rostro y pensé: dos almas rotas,  y, entendí que todas las perdidas duelen.  Cada quien despide a su manera lo que fueron sus plurales; los amores, las conversaciones, los cafés, las amistades y los dolores.  Llueve y hace frío.

Cuerpos

Cuerpo 01 Dolencia de lo fome. ¿qué tal unos párpados inquietos? ¿qué tal unos dedos sin huellas? ¿qué tal una narración sin letras? Acá en este suburbio son más los cuerpos con poco ímpetu que los racionales con urgencia de crítica. Cuerpo 02 En la careta de este llamado mundo te imploro que seamos la escultura más horrible y que las uñas maten nuestras hambrunas; luego, cuando me abraces en esta fiesta de supervivencia solo tú y yo sabremos el valor real de la belleza. Cuerpo 03 Tú  sigues exactamente donde no sé qué decir, en esas palabras mudas...  pero que hablan al aire. Cuerpo 04 Tus multitudes de amor son como un verbo intransitivo, siempre egoísta, siempre solo. Cuerpo 05 Meses sin dormir pero añorando la grafía de no ser mímesis del amor me gustaría una careta ¡inquiero mundo soñador! duermo los días, beso los años esclavos,  el ancla, mi esposa; libertad ambiciosa. Apesto a forraje-  yo un vil humano fuga para abrir los ojos, abrir las manos en barrotes su...

Hay infinidad de despedidas

Hay despedidas silenciosas y taciturnas,  otras escandalosas y bulliciosas, otras lascivas y destructivas, otras que agitan el cuerpo y la mente, otras que se humedecen con agua salada, otras que se niegan a ejecutarse,  y las más bellas de todas,  las que están llenas de memoria.  Mi despedida contiene un poco de todas. soltar la mano,  decir adiós.  no sé si duele más despedirse de quien se va  por un momento o de quien ya se ha ido para siempre.

Cuando se cierran los ojos

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Alquitrán

Pronuncia la acción, en porcentajes permito su nefasta traición y el internarse en un ascensor el cual no se dirige a ningún piso. Me escupe en la cara todo el abandono, aquí, según su pupila puedo concluir que le falta una epístola acompañada por un beso que le marque el alma, con tinta. Algo tan ajeno enoja, odia copiar repisas de defectos sabiendo que en un espejo le conocí. Parece ganar la euforia o la dopamina, sin celebrar me indispone que provenga una cortina de humo. Apagué el botón, lloré por mis penas, mis amores, por mi amor más grande, este mismo. Lloro todos los días por no comprenderte, escritura ¡pero imploro que nunca me ames!

A menudo

Fácilmente recalco que retirar un consuelo es mucho más complejo que volver a sentirlo, y así fue... Bastantes, por no decir que miles de opuestos fuiste en mí, gran vida del poeta como azul de alelí. Campos, llanura, montes y jazmines florecí todo lo efímero en gotas fenecí. Y entre tantos desesperos de tierra juraste amar(me) más rato el sosiego te atrapó no sé dónde me dejaste: pero huí  tus brazos fueron celdas, yo no podía seguir sangrando. Muy a menudo respiro y vuelvo a volar, porque no soy avión de papel cual pared ya no espera, halcón de vallas altas todo el viento me rastrea,  ¡allí la gran moraleja!... Fracturas en vida, una sola compartida opciones, opciones, solo una encuentro, lágrima que no moja  mata el amor y su toda la huida. -No me sanaste pero gracias por la herida...

Una sola pieza

Cuando me hablaste de una sola pieza, cuando el postre deleitó la valla y yo subí por la huida, cuando me diste la cuna y yo el sol, en ese momento acaricié las grandes aguas empinadas, y tú…tú con sed.       Cuando dejé de ser poeta, cual epístola me mató, decidí narrar acerca de ti nuevamente mientras depositaba antojos al llorar, en un final de aliento afirmé no escribirte más, sino, dedicarme a leer, a leerte.      Fuimos todo el juego completo, el problema era la pieza, tú, esa pequeña partícula, esa partícula de seda cuando medía tallas; y fenecí de nuevo… injustamente fui tú árbol y por un instante amaste la deforestación.

Aquí, Aquí

El sábado reorganizaré mi vida; limpiaré mi cuarto. Encerraré cada recuerdo tuyo en una caja para no verlos, y que vuelvan a encender ese dolor que retumba aquí, aquí No me odies por enviarte al olvido yo estoy congestionada de ilusión y tú está congestionado de dolor de dolor de pasado ese que no te deja florecer Te voy a extrañar, créeme. Poco a poco me iré fortaleciendo Espero verte en un lugar tranquilo. No podré ver que tu mano sostiene una que no es mía No podré decirte lo agradecida que estoy contigo. Me dueles aquí, aquí; dentro de esa imposibilidad utópica de no poder saborear tus labios. Me encantaba tu forma de besarme me encantaba sentir tu saliva en la mía. Aquí, aquí, me quedo en mis desilusiones y esperanzas futuras sin ti,  pero conmigo con la labor de resurgir mis más íntimos deseos sin ti, pero conmigo.

Abandono

Abandonarlo todo; y en ese abandono: girar el cuerpo, dar el paso resurgir de nuevo.

Verso

Recopilé todos los sonetos de lluvia y escasez; miré hacia el espejo, en mí dos tercetos. Mi esposa, la poesía, me escupía llantos como el querer escribir, decidí dejar de relatar en verso libre, para convertirme en prosa invisible; visible para mí y para quienes entienden esto, que el escribir va más allá de una tristeza acompañada en paños de rosas, el plasmar en letras es dejar la vida junto con soledad en cada prosa...

Inevitable

Es inevitable no hablar de ti de lo que has hecho en mi Es inevitable no recordarte si tu vives en mí Es inevitable no extrañarte si tu ausencia convive aquí Es inevitable no amarte si eres lo que hace acelerar mi corazón Es inevitable no odiarte si te fuiste y dejaste la puerta abierta de par en par Entró el frío y el polvo del olvido.

Suponer

Supuse un antídoto para recrearte, fui acuarela, pintor me faltó; fui sosiego pero viví el averno, fui todo el Alba y él un domingo en llantos… Supuse tanto que olvidé mi idea en el lienzo, acuarelas, sosiego y ni alba idealicé, solo olvidé que no se supone al crear, porque cuando creemos creamos, y cuando creamos no existen dudas.