Hay infinidad de despedidas



Hay despedidas silenciosas y taciturnas, 
otras escandalosas y bulliciosas,
otras lascivas y destructivas,
otras que agitan el cuerpo y la mente,
otras que se humedecen con agua salada,
otras que se niegan a ejecutarse, 
y las más bellas de todas, 
las que están llenas de memoria. 

Mi despedida contiene un poco de todas.
soltar la mano, 
decir adiós. 
no sé si duele más despedirse de quien se va 
por un momento o de quien ya se ha ido para siempre.

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