Mi compañera de lecturas
mi propia Mercedes…
Ella baila, baila y baila se sube al escenario y canta,
Danza sus sueños
entre lo irracional y real es una surrealista sin dudar.
Ella me enseñó que
a la vida no hay que temerle,
Sino que a ésta hay
que ponérsele al frente.
Ella camina, camina
y camina buscando lugares,
Pero es conmigo con
quien más placido se le hace.
Ella se sienta
conmigo en los parques para hablar de Márquez
Y porque no también
de Schopenhauer.
Ella tiene la
gracia de cualquier princesa,
Pues se expresa como una de ellas.
Ella es poliglota,
mi niña afrancesada
Y por qué no decirlo toda una Americana.
Y por qué no decirlo toda una Americana.
Ella es muy ilustre,
pues sabe de medicina
Y hasta como armar una buena comida.
Ella conversa,
conversa y conversa
Siendo así toda una
maestra.
Ella me sostiene, me exhorta y me quiere
Siendo muy humilde
aunque todo lo tiene.
Ella es mi Mercedes
Y mi cómplice si se
puede…
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