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Familia

 Diciembre 8  22 Hoy recordé que las grietas siguen ahí y alumbran la navidad, que aunque estas sequen y parezcan polvo, con un solo llanto se abren de nuevo. Recordé también que escribir no es una herramienta, es un refugio para distintas anomalías que en el cuaderno nunca serán juzgadas mientras se relaten con fuertes deseos. Hoy recordé una risa una noche en familia un buenas noches un te extraño y un "nos vemos pronto". Hoy, además de recordar aprendí a pasar de un lugar a otro sin querer despedirme antes del lugar que siempre habité... Porque hoy estoy en casa y ayer estuve en mi -hogar-. 

Esto no es un escrito, es una queja

      Soy una cinta que no recorre las curvas del reloj soy una sugerencia que nunca fue dicha soy la condición de miles de No. Soy la ubicación detallada en la bienvenida soy el arco que recibe soy el despacho melancólico   soy la despedida que no se dice que no se abraza, que no se representa /que no se desea/ que representa orgullo que enorgullece al Ego que idolatra al odio que odia las barreras. Soy ese adiós puesto en el iris de dos ojos uno acá y otro allí  como dos obstáculos  que juntos dicen hasta luego pero tocan la puerta todos los días.

Borderline

   Los bordes como un dominio de lo que poseo y no quiero dejar ir estos nunca dejan de existir cuando el Ego habla más de la cuenta y yo hablo con él los bordes son solo eso /bordes/ en finitas líneas que pueden aparecer y así mismo desaparecer como los caprichos los bordes me tumban los bordes               me ladean los bordes me llevan (los bordes me encierran) los bordes me pellizcan los bordes al final son solo una esquina que dan paso a las letras llenas de ternura al otro lado de la calle cuando la escritura me sostiene ella es mi mecanismo de defensa mi permanente catarsis y también es  la voz interior borrando los mismos cuando narro un fraseo que solloza por no ser limitado. 
Bríndame todo lo que implica estar vivo aunque me duela pues eso es estar plenamente sensible. No quiero quedarme con un letargo de por vida, no sin ti yo cantaba esta historia hasta que dormías sí  y ahora que duermes para siempre recuerdo que nuestro más hermoso sueño todos los días fue la alegría de que aquí nunca hubo un punto final suspensivamente hasta que yo duerma para siempre junto a ti              también.

Diálogos, 01.

-¿Puedes creer que considero esto como un modo de lucha? para ella por mí por los sutiles abrazos con la vida y la bienvenida al amor que siempre me esperó al otro lado del desasosiego. -No lo creo. -Entiendo, ¿y qué hay de ti? - De mí… Un vacío visceral, a la moda y confiable, un fuerte respaldo hacia la duda y una hermosa intensión por el final del mismo. El vacío de mí, por mí, pero creo que ya es hora de hablarle al corazón de forma natural porque la vida es así, por mas que vivamos en dirección contraria. Mi intención no es hacerme a un lado e intentar fluir siempre en todos los momentos, no a veces lo posible no luce tan ameno. -Pronto aprenderás a ser solo esencia,   a ser un accidente, a ser más frecuente a tus frecuencias o simplemente a dejar de ser un hombre para ser  humano . -No he tocado mi Ego en años, supongo que no lo necesito si a eso te refieres. -¿Y qué tal si al otro lado del vacío se encuentra una buena forma de ignorar la idiotez carnal por correspondenc...
  " No lo veo, luces como una mujer frágil " así es luzco como una mujer frágil tan frágil para sentirme fuerte con ese comentario ¡sí!  mi perspectiva de vida es esto robarme la sublimidad del llanto en un verso y dormir con él, postrarlo en el papel... Que hermosa manera de sentirme viva entre mis renglones que gritan cientos de fragmentos, ahí se encuentra un  "mujer frágil, que ágil" ¡sí! orgullosamente soy una mujer sumamente  frágil.

A tu suicidio

      ¿Por qué te has marchado de casa aún con tu cuerpo casi muerto? has cambiado bastante pero en tus ojos retratados alumbra la sensibilidad, todavía está tu pupila golpeada por la dura vida.  Todo ha sido menos, de menos a casi menos, sin embargo  la enseñanza me alumbrará tu dulce idioma de la indiferencia, consecuente a ello mi gratitud estará impregnada junto a tus vivencias,  no pasa  nada . No, realmente sí pasa algo, nuestra despedida nunca fue , sigue aquí, en los silencios de este cuarto que poseen tu presencia, esta despedida sigue aquí como un corazón frágil que siempre solloza, como un corazón débil de amor, débil para amar; fuerte como el arte .                  En el fondo, hay dos sólidos pasos que me anclan a un visceral recuerdo,                    un recuerdo madre, este, todos los días pasa y me visita pero nunca encuentro el coraje...

Él es el río

  A mi padre.     Él se arrojó al vacío, sin saber que se sumergiría en las profundidades de su silencio. Esa voz le era tan familiar o tal vez era la voz de un sueño que no supo interpretar y que lo acompañó en el paso del tiempo.     ¿Dónde está el Rey? ¡Sí! Siempre hay un rey con ondulantes vestidos blancos y un rostro. ¡Oh, Dios! ¡Su rostro! El Rey es un río, él es un río, repleto de lágrimas de amor, extrañeza y abandono.   Hace mucho hubo un Rey; su nombre era Miguel. Era el hombre más radiante de todos los imperios del mundo; el engaño de una mujer le arrebató a su princesa.   Él se arrojó hacía su muerte, en el río del que tú hablaste en mi lengua materna, se le llama: Río Nostalgia .  

El último roce

 La simplicidad del caos como el último roce que nadie desea fui, y o la miga de la mesa donde se postraron miles de reyes, f ui,  yo, e l siervo /ese último roce que nadie desea/ o tal vez la sobra del vacío el vacío existencial junto con la simplicidad de salir a divagar dentro de la mente y siempre vivir /afuera/ ser un nómada pensante como:  p oseer un concepto del aquí y ahora para desvestir el atributo menos elogiado -el dolor- que siempre está ahí y es la elección del alma para aceptarlo; hacerlo propio ¡sí! aunque pueda parecer fugaz como el amor resentido ese que vuelve ingrato de ternura al ser y a la vez sustrae el bagaje que lleva lo único que tenemos por cargar en este viaje de vida (eso mismo)  el último roce que nadie desea...

No es amor

  No es amor el amor que, al percibir un cambio, cambia o que obliga al distanciado a distanciarse. - Shakespeare Hay quienes avanzan con un ritmo voraz, hay quienes se detienen en el pantano; hay quienes suman a la vida cantos de alegría otros que restan días, meses, años y vida.   No es amor sentir angustia por encontrar la verdad, ni es desamor no darse a toda intimidad; a veces la incertidumbre lleva a buscar la distancia, sin quererse distanciar.   Abandonar en tiempo de tempestad, es como apuñalar una herida que sangra. En definitiva, no es amor que, con bajeza, toquen a tu puerta con una mirada egocéntrica.

Lúdico placer

  Quizá sea cierto alinear los miedos junto con la cordura quizá sea cierto que el letargo sustrae miles de mentes en funcionamiento y que la soledad no es estar solo quizá sea cierto que urgir de algo antes de auto cuestionarse acerca de si se necesita o se quiere resulta por servir quizá sea cierto que se puede ser “rico” creando más o necesitando menos. Quizá las posiciones más complejas por las cuales el ser humano se afecta no son en el fondo las necesidades primarias, sino, las banalidades. Quizá vivir y no tener la perspectiva de que algo te llena la felicidad es erróneo,  quizá el afán de ser feliz con recompensas efímeras se roba la esencia de carencia que hace disfrutar eso que no está, pero que a lo sumo ni hace falta.
     Una parábola en medio de la nada una conjetura en medio del todo el /algo/ aquí, donde habitan un sinfín de algoritmos rítmicos como el corazón como las melodías como los cambios cíclicos que hacen percibir los días y seleccionar momentos que en la mayoría de los casos no son fotografiados pues que mas da al fin de cuentas instantáneamente se guardan miles y miles de álbumes sin fecha, sin pasado; sin mañana sin verdades limitantes, puesto que en la memoria no existen. Estar para ti como nadie más en segundo plano es vivir sí, tal vez penamente eso es /vivir/, a diferencia que /estar/ es solo un término en reposo, y /sentir/ es siempre ir de aquí para allá.                 
Te ví rodearme los miedos con hipotéticos calores banales y así, fue que mi modo espera hizo metástasis para ser quemado. T e ví rodearme los miedos pero  jamás apagar las llamas.

Fue un vértice

 Hoy me hago nuevamente la misma pregunta: ¿Por qué se dobló el vértice? No encuentro más respuesta; necesitaba dar paso a otra métrica. Escuché el sonido de la ruptura de un lápiz, sentí el dolor de quien a recorrido el camino; Y ahora se encuentra en el piso. Tuve que arrastrarme codo a codo para comprender que caerse es levantarse. Escuché murmullos de la difícil juntanza, Escuché el ruido de quien taladra un hueso; Escuché que iban por el tornillo número seis, Escuché al silencio y al tiempo  decir que la extensión de la vida puede terminar en un momento. Escuché la voz de la desesperanza, la angustia de una madre y un padre; Escuché la voz de los moribundos, de  los que tienen las horas contadas. Escuché como sonaban las puertas,  las ventanas, los pasos. Escuché las gotas de lluvia en mi interior, pero tu voz nunca. Fue un vértice dijeron todos. Para mi fue la vida.
Trae la tarde consigo misma mientras danza con sus ancestros que tradición sentirse en pena que estado tan neutro esta muerte en el monte sin miedo sin fatalidades porque un nuevo día es adentrarse a la muerte y no producir suspenso. Volver a la vida en esta tarde consigo misma no es más que despertar en el sueño más lucido y desear morir, siempre.