Fue un vértice
Hoy me hago nuevamente la misma pregunta:
¿Por qué se dobló el vértice?
No encuentro más respuesta;
necesitaba dar paso a otra métrica.
Escuché el sonido de la ruptura de un lápiz,
sentí el dolor de quien a recorrido el camino;
Y ahora se encuentra en el piso.
Tuve que arrastrarme codo a codo
para comprender que caerse es
levantarse.
Escuché murmullos de la difícil juntanza,
Escuché el ruido de quien taladra un hueso;
Escuché que iban por el tornillo número seis,
Escuché al silencio y al tiempo
decir que la extensión de la vida
puede terminar en un momento.
Escuché la voz de la desesperanza,
la angustia de una madre y un padre;
Escuché la voz de los moribundos, de
los que tienen las horas contadas.
Escuché como sonaban las puertas,
las ventanas, los pasos.
Escuché las gotas de lluvia en mi
interior, pero tu voz nunca.
Fue un vértice dijeron todos.
Para mi fue la vida.
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