El último roce
La simplicidad del caos como el último roce que nadie desea fui, y o la miga de la mesa donde se postraron miles de reyes, f ui, yo, e l siervo /ese último roce que nadie desea/ o tal vez la sobra del vacío el vacío existencial junto con la simplicidad de salir a divagar dentro de la mente y siempre vivir /afuera/ ser un nómada pensante como: p oseer un concepto del aquí y ahora para desvestir el atributo menos elogiado -el dolor- que siempre está ahí y es la elección del alma para aceptarlo; hacerlo propio ¡sí! aunque pueda parecer fugaz como el amor resentido ese que vuelve ingrato de ternura al ser y a la vez sustrae el bagaje que lleva lo único que tenemos por cargar en este viaje de vida (eso mismo) el último roce que nadie desea...

¡Me encanta!
ResponderEliminar