A mi raíz
La madrugada de tu aurora se asoma
un pirómano y un cauce
un viento enfermizo de mano con la cizaña
juntos van de aquí para allá,
como las raíces
aquí soy un gen invariable.
Por ello,
no me fugues a los poderes de tu carácter aunque solloza me paso la muerte paulatinamente por los dedos; por los renglones.
Considerarme hija de tu álveo y
crecer como el Samán
(que paisaje tan nublado)
volar como tu fauna
-llorar como tu flora-.
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