Lucro

De entrada, sitúo a la lealtad para que llore, al rato, percibo que no es quien se reta a ser.
Hablo con ella y me recita que las promesas le parecen de mal gusto,
asiento y me hago a un lado.
Su visita es y será el mejor regalo de bienvenida, pero, recogeré mi bagaje así no me haya instalado.
Vaya forma original de escupirme en la memoria que no todos resuenan bajo la lluvia;
unos recogen el agua y hacen con ello miles de charcos,
mientras que yo… bueno, yo soy constante con llenar el pozo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lúdico placer

Mi compañera de lecturas

El último roce

Una sola pieza

A tu suicidio

Verso

Él es el río

La extensión del silencio

No es amor

Hay infinidad de despedidas