Ya no

      Ya no hay cupo para las dudas
ya no queda espacio para ti,
he nacido en el mismo suburbio donde quedé en abandono,
ya no me escondo en mis raíces,
ahora, me multiplico.
Ya no me calmo con el mismo masoquismo
ya no me odio
ya no te odio
ya no hay lunes largos ni sonrisas enfermizas
ya no me cohíbo,
ya no te tatúas como un delirio triste fugado en mi cuerpo.

Ya no te deduzco, te conozco;
por ahora, no deseo más.
Ya no me administras los miedos donde mis verdades fueron subestimadas,
puesto que al final siempre existió un nudo flojo que sostenía esta aplacada historia.
Ya no cierro estas dudas
ya no muero,
ya entendí ese pequeño fragmento que no me dejaba pasar de página,
¡ya terminé el libro!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lúdico placer

Mi compañera de lecturas

El último roce

Una sola pieza

A tu suicidio

Verso

Él es el río

La extensión del silencio

No es amor

Hay infinidad de despedidas